Ante la previsión de una temporada seca más intensa de lo usual en 2026, el Gobierno de El Salvador lanzó el Plan Nacional de Seguridad Hídrica, que contempla la ampliación de sistemas de captación de agua lluvia, la rehabilitación de acueductos rurales y la inversión en plantas de tratamiento en 45 municipios priorizados.
El plan, con una inversión de $78 millones, garantizará acceso a agua potable a 1.2 millones de salvadoreños que actualmente no cuentan con servicio continuo. La Administración Nacional de Acueductos y Alcantarillados (ANDA) coordinará la ejecución con las alcaldías y organizaciones comunitarias de agua.
Los expertos del Instituto Nacional de Estadística del Agua (INEA) advirtieron que las reservas del lago Suchitlán, principal fuente hídrica del país, se encuentran en niveles que requieren atención inmediata. El plan también incluye campañas de ahorro y uso eficiente del recurso hídrico dirigidas a hogares y empresas.