La Bahía de Jiquilisco, ubicada en el departamento de Usulután, fue oficialmente reconocida como Sitio Ramsar, convirtiéndose en uno de los humedales de importancia internacional más significativos de Centroamérica. El reconocimiento fue otorgado por la Convención sobre los Humedales y es el resultado de años de trabajo conjunto entre el Gobierno, ONG ambientales y comunidades locales.
La bahía alberga la mayor extensión de manglar del país con más de 40,000 hectáreas, y es el hogar de cientos de especies de aves migratorias, tortugas marinas, peces y crustáceos. El humedal también funciona como barrera natural contra tormentas y tsunamis, protegiendo a las poblaciones costeras del departamento.
El MARN comprometió recursos para fortalecer el plan de manejo del sitio, que incluye regulaciones sobre la pesca artesanal, el control de la tala de mangle y el desarrollo del ecoturismo como alternativa económica sostenible para las comunidades pesqueras. Esta designación también abre la puerta a nuevas fuentes de financiamiento internacional para la conservación.