El maíz, uno de los principales símbolos de la identidad y el patrimonio cultural salvadoreño, fue el protagonista de un festival gastronómico que reunió sabores tradicionales y saberes ancestrales en el municipio de Lolotique, como parte de las actividades desarrolladas durante el Mes de la Independencia.
La jornada permitió poner en valor distintas preparaciones elaboradas a base de maíz, entre ellas atol, tamales y riguas, alimentos que forman parte de la gastronomía tradicional y que han sido transmitidos de generación en generación dentro de las comunidades.
La actividad tomó como inspiración las tradiciones de Lolotique y el legado cultural del pueblo lenca, resaltando la importancia que ha tenido el maíz en la alimentación, las costumbres y la vida comunitaria de los pueblos originarios. Además de celebrar la gastronomía, el festival sirvió como un espacio para reconocer el trabajo de los agricultores, cuya labor permite mantener vigente el cultivo de este grano y preservar prácticas que forman parte de la historia y las raíces de las comunidades.